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Cuidar la naturaleza

El Jilguero dorado

Por Andrea Tripodoro /Naturalista de campo

(Sicalis flaveola), es una especie de ave de las que más se ven en cautiverio (jaulas). Su comercio es ilegal como el de toda especie Silvestre. Es un ave de una gran belleza y con un canto muy melodioso (el macho es el que canta). Tienen un marcado dimorfismo (diferencia) sexual. Los machos son fácilmente distinguibles por el color amarillo oro; los juveniles machos tienden a tener pintitas amarillas en el pecho. La hembra es de color grisáceo más claro en el vientre, con estrías oscuras en pecho y dorso (en la foto de abajo se ve claramente la diferencia). Miden aproximadamente 12 cm. Se los encuentra en distintos ambientes: bosques, poblados, ciudades, plazas. Es bastante arborícola, aunque se lo suele ver en el piso alimentándose de granos, semillas, larvas y brotes.
El nido es construido por la hembra, mientras el macho la custodia cantando.
A veces pueden utilizar nidos abandonados por los horneros o cavidades huecas. Algunas veces ponen huevos en alguna maceta o huerta. Ponen de 2 a 4 huevos que son pequeños del tamaño de una almendra, su cascara es blanda pero resistente. Se distribuyen por Argentina, Uruguay, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil y Paraguay.

Compañeros de cuarentena… (Los mejores) 

Por Romina Scorza  / Veterinaria - M. P. 12030

Siempre hablamos en este espacio acerca de los estrechos vínculos que se viven actualmente con nuestras mascotas y cómo influyen nuestras emociones en el comportamiento y salud de los mismos.
En estos momentos de aislamiento social lógicamente el vínculo afectivo con nuestras mascotas se ve reforzado debido a que mucha gente pasó a convivir con ellos casi las 24 horas: con lo cual pasamos a compartir diversas emociones como angustias miedos, enojos. Ante esta situación es importante estar atentos a los cambios de comportamiento de nuestros amigos de cuatro patas y reaccionar a tiempo ante signos de stress apatía, hiperapego, ansiedad.
Con respecto a los felinos, especie rutinaria e independiente ha sufrido la invasión territorial del grupo familiar que pasaban muchas horas fuera de casa: esto ha llevado a muchos gatos que no salían al exterior a pasear por techos o peor aún a desaparecer por días, otros manifiestan síntomas físicos como alergias, baja de defensa, orinar en lugares inadecuados. Por otro lado, nuestros compañeros perrunos suelen vivirlo de manera contraria manifestando más apego, demandando más atención y cariño. El encierro o la falta de salidas pueden llevarlos a manifestar signos de stress como rascarse el cuerpo, lamerse, romper objetos, ladrar más de lo habitual.
Todos deseamos que este aislamiento quede pronto en el pasado y vayamos recuperando de a poco nuestra rutina diaria. Cuando llegue ese momento deberemos acostumbrar progresivamente a nuestras mascotas a estar nuevamente solas en el período de tiempo que estamos fuera de casa, evitando un repentino estado de ansiedad y separación.
Mientras tanto sugerimos mantener un estado de ánimo positivo. procurar que nuestras mascotas estén entretenidas, mimarlas, jugar con ellos lo cual traerá paz mental y física para toda nuestra familia de dos y cuatro patas y transitar este momento en la mayor armonía posible junto a ellos, nuestros amados compañeros de cuarentena.

El cardenal Común 

Por Andrea Tripodoro /Naturalista de campo

(Paroaria coronata) es un ave movediza, ágil vivaz y muy cantora. Su canto, en forma de gorjeos o silbidos, es fuerte, agradable, y se asemeja a los sonidos que brotan de una flauta. Por este particular canto y por su bello plumaje es un ave que se comercializa ilegalmente como mascota (que no lo es ya que es un animal silvestre) y por ello está en peligro de extinción.

Tanto el macho como la hembra no poseen diferencias marcadas de color; los jóvenes son similares a los adultos, aunque en lugar de rojo presentan un deslucido color canela, el cual les durara más de un año hasta llegar al rojo de los adultos. Habita montes y zonas de vegetación arbustiva en orillas de los ríos, arroyos o lagunas. Se lo halla solo, en pareja o en pequeños grupos, a veces entremezclado con otras especies. Se alimenta especialmente de granos, semillas, frutas, e insectos.

En época de reproducción construyen un nido en forma de cuenco muy liviano y resistente con ramitas finas, palitos, raíces, cerdas, plumas y musgo entrelazados entre sí. Ponen de dos a tres huevos; la incubación está a cargo de la hembra, mientras que el macho es el encargado de proteger y cuidar su territorio. La alimentación de los pichones es una tarea ardua, compartida por la pareja. Su distribución es del norte de Argentina, Perú, Bolivia, sur de Brasil, Paraguay y Uruguay 

Esta historia no es única

Sabemos que puede ser la réplica de otras tantas que suceden aquí, en Hurlingham o en puntos geográficos muy distantes, y en cualquier tiempo. Si nos decidimos a publicarla es con motivo de celebrar tantas otras acciones comunitarias, donde la solidaridad, el cooperativismo, pero sobre todo la sensibilidad se ponen en relieve. Donde la suma del hacer individual puede, como en este ejemplo, salvar una vida… o salvar mucho más.
Una tarde muy calurosa de febrero de 2019, sábado, jornada ideal para pileta o siesta, una persona me pone en alerta sobre un perrito accidentado a unos metros de donde vivo. En efecto Junior para unos, Rocco para otros, estaba tendido en el jardín de la que había sido su casa, en términos relativos, desde su nacimiento. Porque este pequeño can vivía en la calle, y quedó más expuesto aun cuando, al fallecer su madre humana, los familiares solo pudieron ubicar a sus hermanos: Junior escapó a todo intento de ser resguardado en algún hogar. Al poco tiempo se aquerenció en la vereda de una vecina, a dos cuadras de distancia de donde había nacido. Alguien que pasaba habitualmente por allí gestionó una casita con un pequeño colchón y mantas, que rara vez nuestro amigo habitaba. Pero volvamos a la tarde del accidente. Mónica, una de las vecinas que primero lo asistió, llamaba infructuosamente a su veterinario. La patita lesionada mostraba en hueso, mientras él respiraba con dificultad. Cuando llegó Romina, nuestra veterinaria del equipo del proyecto, Junior no fue capaz de mostrar sus colmillos como en otras oportunidades en que se acercaba un extraño. Sabía que con ella llegaba la vida. Luego de las curaciones, la medicación, y un largo proceso que podrán imaginar, Junior, el bravo callejero, se dejó adoptar. Otra vecina, que ya había recogido de la calle a una bonita mestiza negra, amiga del protagonista de nuestra historia en tiempos de orfandad, logró con dulzura maternal que Junior por fin entrara a su jardín. A un año y poco más del accidente, quien pasa por el portón de la casa de Junior puede ver un hermoso perro que recuperó el color de su pelo, que corretea feliz y saludable por el parque, y, sobre todo, que tiene hoy por hoy en su mirada, destellos del más puro amor.

La calandria común o grande

Andrea Tripodoro Naturalista de campo

(Mimus saturninus) es un ave cantora que imita sonidos agudos y una gama de tonos intermedios, que combina de múltiples formas. Sorprende su facultad de copiar la voz de otras aves y de otros animales, además, llega a imitar el relincho de un caballo. Esta característica originó la denominación de su género: Mimus, que justamente significa “aquel que imita”. Permanece mucho tiempo en el suelo observando, mientras balancea su cola y se desplaza con cortas carreritas en busca de insectos, lombrices y otros pequeños invertebrados que forman su principal alimento. Macho y hembra construyen el nido que es una estructura abierta, profunda, hecha de ramitas pequeñas, raíces, sobre árboles o arbustos. Ponen de 4 a 5 huevos de color crema con manchas castañas. Miden aproximadamente 25 cm. Se distribuye ampliamente por toda América del Sur.

¿Qué hago con la basura domiciliaria?

Margarita Rothenberg

La necesidad de cuidar el medio ambiente, ya la tenemos clara a esta altura, es una tarea que nos involucra a todos. Es actuar ya para detener un daño irreparable en nuestro hábitat. No se trata de un mensaje pesimista, sino todo lo contrario. Pequeñas acciones en conjunto pueden sostenerse con suficiente fortaleza como para dar un paso adelante. En primer lugar está el conocimiento, la información (no hace falta una búsqueda exhaustiva para enterarnos qué conductas humanas lastiman el equilibrio ecológico) la toma de conciencia, y luego la búsqueda de soluciones colectivas. Hoy les propongo lo que cada uno puede hacer desde su casa, sin gran demanda de tiempo o dinero. Separar residuos domiciliarios es un trabajo que solo requiere unos minutos, pero su impacto será, realizado en conjunto, una de las claves.

Gran parte del residuo que producimos como restos vegetales (provenientes de frutas y verduras, desechos de infusiones), cáscaras de huevo, servilletas, papel, corte de césped, podas, hojas secas, pueden conformar una abonera en el jardín, si contamos con un pequeño espacio, o en el interior de la casa en un recipiente adecuado. Con el beneficio de obtener un excelente sustrato para la siembra en suelo o macetas. Para reciclaje de cartón contamos en una amplia zona con algún reciclador que se encarga de retirarlos. Los plásticos aun ofrecen cierta dificultad, aunque están creciendo alternativas como “botellas de amor”, que consiste en compactar todos los embalajes de este material que se descartan en el uso diario dentro de una botella o bidón.

Este producto es utilizado como materia prima para la fabricación de ladrillos y muebles, pero aún falta un paso esencial ya que quienes producen estos materiales no hacen el retiro a domicilio, el peso y volumen del acopio es de grandes dimensiones, el traslado a la fábrica costoso. Esperemos que pronto se pueda superar este inconveniente porque es una excelente alternativa de reciclaje para uno de los materiales de compleja degradación. Por lo pronto practicar el uso de bolsas de tela o changuitos a la hora de hacer las compras es de gran ayuda.
La recolección de botellas plásticas en cooperativas locales y otras acciones que comienzan a implementarse, acompañadas de una educación planificada en los tres niveles de escolaridad obligatoria, son indispensables para que nuestra casa no se transforme en breve en un gran basurero. 

(El benteveo común)

Por Andrea Tripodoro

(Pitangus sulphuratus) o llamado comúnmente ”bichofeo” se alimenta generalmente de insectos; pero ésta es un ave muy atrevida y se anima a cazar vertebrados pequeños, como lagartijas y peces. Es habitual detectarlo posado en el extremo de ramas o en cables e incluso antenas. También en el borde de estanques, lagos etc. procurando el paso de pececitos o de ranitas. Disfruta mucho del agua y es muy común verlo zambullirse en las piletas de los jardines. Macho y hembra trabajan en la construcción del nido que es como un globo, voluminoso, esférico de aspecto blando construido con pastos secos y recubiertos externamente por pajas largas entre horquetas de árboles, a una buena altura. La hembra pone de 4 a 5 huevos color crema con manchitas y pintitas oscuras. Miden aproximadamente 22 a 26 cm y el macho y la hembra son muy similares. Es nativo de las Américas donde se distribuye ampliamente en todo el continente desde el sur de Estados Unidos hasta el centro de Argentina.

Crea el ambiente y la naturaleza vendrá a ti.

Hace muchos años mirando un documental sobre la naturaleza, un reconocido presentador dijo la frase que es el título de esta nota y quedó grabada a fuego en mí.
Al jardín de mi casa siempre venían pájaros, sapos, gekos, insectos, pero yo veía que no eran los suficientes ya que por el lugar verde en que vivimos tendría que haber registrado más especies de bichitos que no los tenía vistos. Por un problema de medianeras en el jardín de mi casa tuve que sacar árboles y plantas que eran exóticos, así y todo los saqué honrándolos y despidiéndolos porque no tenía alternativa. Una vez finalizada la obra me contacté con un vivero que vende todas las especies nativas de árboles y plantas y compré cuatro árboles pequeños y veinte plantitas nativas para armar mi jardín de nuevo. Mi sorpresa fue enorme al ver primero con la rapidez que estas plantas y árboles nativos crecían, al punto que el ceibo que planté en la vereda en cuatro meses creció muchísimo y está dando su primera floración.
Las plantas: salvias de diversos colores, barba de chivo, palan palan, solo por nombrar algunas de las que compré, se convirtieron rápidamente en alimento de distintas especies de colibríes que, mientras me tomo un mate en el jardín, vuelan a mí alrededor bebiendo el néctar. Mariposas por doquier ya que algunas plantas son hospederas de distintas especies de ellas, abejorros nativos, abejas que están en una situación tan crítica, insectos que son específicos de las plantas y sirven para dispersar semillas de las mismas etc. Plantas con frutos que son alimento de aves que antes no venían a mi jardín. La felicidad de ver tanta vida alrededor mío, de sentir que contribuyo a cuidar un pedacito de este mundo, me hace ver que todos y cada uno de nosotros podemos contribuir ayudando a la tierra. ¿Cómo? Poniendo plantas y árboles nativos en tu jardín, en tu vereda, donde puedas, amigo lector. No puedo explicarte el placer que vas a sentir al ver que la naturaleza de la que somos parte está en vos.

Conociendo las aves de Hurlingham y alrededores - (El hornero)

Por Proy. Eduac. Cave Canem

El Hornero (furnarius rufus). Debe su nombre a la construcción de sus nidos ya que estos son en forma de horno y están hechos con barro.
El hornero es un ave insectívora (es decir que come insectos) que consigue su alimento mientras camina por el suelo. Su dieta consiste principalmente en pequeños invertebrados como coleópteros, grillos, mariposas y otros insectos. Se trata de una especie monógamica (siempre tienen la misma pareja) que construye un característico nido de barro en árboles, edificaciones y otras estructuras. La hembra deposita de tres a cuatro huevos, que ambos sexos ayudan a incubar. Miden entre 16 y 23 centímetros.
Su distribución abarca los países de Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Ecuador, República Dominicana y Argentina. 

Esta Navidad no compres, adoptá.
Por Romina Scorza
Muchas personas eligen estas fechas especiales para regalar una mascota. La gran mayoría lo hace a través de la compra de un animal de raza ( perro o gato ) en criaderos o tiendas de mascotas.
¿Qué nos lleva a comprar una mascota?
El objetivo de los criaderos es vender lo que para ellos no deja de ser un "producto” o mercadería que satisface a sus propietarios con un beneficio económico.
El problema es que este producto se trata de seres vivos que pueden sufrir, que sienten, y que no deberíamos considerarlos objetos que elegimos y compramos por color o talle.
A pesar de que existen criaderos legales, la mayoría no cuentan con un control veterinario y mucho menos se cumplen las normas de higiene y bienestar animal, ignorando las necesidades básicas de los animales. Las madres son forzadas a reproducirse de manera artificial en cada ciclo reproductivo, viviendo en condiciones que los convierten en animales sumamente desdichados. Hacinados y encerrados en lugares reducidos durante toda su vida reproductiva, para ser luego descartadas.
Hoy contamos con refugios donde se trabaja con mucha seriedad: llevan a cabo los rescates, tránsito y luego adopciones responsables de animales en situación de calle.
Por ello esta Navidad podés decidir adoptar, sin comprar.
De esta manera evitamos fomentar el negocio que genera la venta de animales y el sufrimiento que conlleva, y además estarías dando a un animalito en situación de calle la posibilidad de encontrar una familia responsable que los quiera y abrace por el resto de su vida.


Conociendo las aves de Hurlingham y alrededores
(El zorzal colorado)

Por Andrea Tripodoro

Es omnívoro es decir que se alimenta principalmente de frutos, semillas e insectos. Busca frutos carnosos que constituyen la base de su dieta. Es habitual que resulte un buen dispersor de las semillas de las plantas que consume. Cuando camina por el suelo, se dedica a hurgar entre la hojarasca en busca de lombrices que son de su especial predilección. Se trata de una especie monogámica (siempre tienen la misma pareja). Durante el período reproductivo, en el macho se acentúa el tono rufo (rojo) anaranjado de su zona ventral (panza), por el contrario, en la hembra se le aclara.
El nido es circular, abierto, con forma de taza de bordes anchos, de unos 13 a 15 cm. Está construido con fibras vegetales, tapizado en su interior con ramitas y hierbas tiernas. Allí la hembra pone entre tres y cuatro huevos blancos o celestes con pintas marrones. Miden entre los 22 y 23 cm.
Su distribución abarca desde el oeste de Bolivia, Paraguay y Uruguay, el sur de Brasil hasta el centro y litoral de la Argentina.

Esparcir semillas.
Te presento una imagen, y te pido que pienses por unos instantes qué te sugiere: Diseminar semillas sobre la tierra. Las interpretaciones pueden ser tantas como los observadores de la escena. Quienes integramos el equipo de Proyecto Educativo Cave Canem, además de la acción concreta de dejar partículas de vida en un suelo que lo recibe, interpretamos la acción de sembrar como el desafío de educar y abrir las puertas del conocimiento, acompañadas de la sensibilidad y la toma de conciencia. Trasladar a las aulas temáticas tan serias como el respeto por la biodiversidad, es dejar en cada niño y adolescente la inquietud y la necesidad de hacer algo para cuidar nuestra casa Tierra. Proteger la fauna y la flora en la comunidad donde estamos insertos, esto es: respetar el hábitat de los animales, preservar las especies vegetales que nos rodean. O más claro aún, ser responsables de los animales de compañía, no comprar exóticos como mascotas, evitar la poda indebida de árboles, sumarse a proyectos de reforestación, adquirir las herramientas y hacer uso de ellas para denunciar maltrato animal o destrucción de especies arbóreas. Cuando le damos a los niños y adolescentes la oportunidad abrir una mirada sobre alguna de estas situaciones, ayudamos sin duda a que crezcan en el compromiso de actuar en consecuencia. Sembrar mediante pequeñas acciones como administrar el uso de agua, minimizar la utilización de plásticos, separar residuos, preparar aboneras, reutilizar objetos: como adultos estamos dando un ejemplo y educando activamente. Esta siembra es, como todas, un desafío a la paciencia y la constancia, se construye cada día. Y cada día vivido brinda una oportunidad: desde la escuela, con proyectos cuyo eje esté centrado en algún aspecto de medio ambiente, desde la familia enfatizando que un gesto tan mínimo como dejar los residuos donde corresponde ayuda a edificar un mundo más confortable y justo. Esparcir semillas es al fin una tarea donde la comunidad entera juega su papel irremplazable.

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