YOUTUBE LA HORA

Comisaría de la Mujer y la Familia
Handel 1625 – Hurlingham
Tel.: 4662-4200 Juzgado de Paz
Bolivar 2194 – Hurlingham
Tel.: 4662-4532
Fiscalía de Género nº10
Colón 237 – Morón
Defensoría General
Almirante Brown 1432 – Morón
Tel.: 4489-4069
Juzgado de Familia Nº1 y 2
Bartolomé Mitre 525 1º P Morón
Tel.: 4627-5259 / 4628-6527
Juzgado de Familia Nº3, 4, 5,y 6
Juan José Valle 224 2º al 5º P. Morón
4627-6673/4489-2288/5375
Juzgado de Familia Nº7 y 9
San Martín 123, 1º al 6º P Morón
Juzgado de Familia Nº8
Mitre 470 Morón
Línea Gratuita 144
Contención, información y asesoramiento
Sobre violencia hacia las mujeres.
Emergencia Policial 911
Teléfono de políticas de género
15-6499-8440
Centro Integral de Prevención-Policial Local - 4452-3535
Centro de Acceso a Justicia- Dolores Huici n°3276 (W. C. Morris, Hurlingham) 4452-4733 (lunes a viernes de 8 a 15 hs)
107- Servicio de emergencia médica municipal
145- denuncias por trata de personas, las 24hs, durante los 365 días del año/ oficinarescate@jus.gov.ar
Juzgado De Paz- Simón Bolivar 2194, Hurlingham/ 4662-4532 (Lunes a viernes de 8 A 14 hs)

Mujeres que han hecho la diferencia

Hannah Arendt:
una mujer de pensamiento inquietante


Por Merlina Castro

Socióloga y filósofa alemana (Linden-Limmer, 14 de octubre de 1906-Nueva York, 4 de diciembre de 1975), una de las pensadoras más influyentes del siglo XX, quien estuvo exiliada durante el nazismo, y también encarcelada.
Periodista y maestra, fue autora del famoso libro: La condición humana. Su interés en el desarrollo de su teoría política, ha sido el estudio y análisis del totalitarismo, las revoluciones y el poder.
En la película biográfica alemana “Hannah Arendt y la banalidad del mal”, creada en el 2012 y dirigida por Margarethe von Trotta, se puede conocer más sobre la vida y obra de esta gran pensadora política.
A continuación se presentan algunas de las frases célebres de Hannah Arendt:
“El tercer mundo no es una realidad sino una ideología”
“Los campos de concentración, haciendo de la muerte algo anónimo (lo que hace imposible averiguar si un preso está vivo o muerto), le robaron a la muerte su significado, el final de una vida cumplida. Se llevaron a la persona de su propia muerte, lo que demuestra que de ahora en adelante no pertenecía a él ni a nadie.”
“Cultura se relaciona con los objetos y es un fenómeno del mundo; la hospitalidad se relaciona con la gente y es un fenómeno de la vida.”
“Ninguna clase de vida humana, ni siquiera la del ermitaño en la agreste naturaleza, resulta posible sin un mundo que directa o indirectamente testifica la presencia de otros seres humanos.”
“El derecho a tener derechos o el derecho de cada individuo a pertenecer a la humanidad debería ser garantizado por la misma humanidad”
“Nobleza, dignidad, constancia y cierto risueño coraje. Todo lo que constituye la grandeza sigue siendo esencialmente lo mismo a través de los siglos.”

.

Chicha.
A todo corazón


Por Merlina Castro

María Isabel Chorobick, conocida como “Chicha”, nació el 19 de noviembre de 1923 en San Rafael, Mendoza. Ella estudió Bellas Artes en la Universidad de Cuyo, se casó con el violinista Enrique Mariani con quien tuvo a su hijo Daniel, "Podsky", y posteriormente con su familia se fue a vivir a La Plata.
En el libro del escritor y periodista Juan Martín Ramos Padilla, "Chicha, la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo", el autor relata acerca de la vida de esta incansable luchadora: "La historia comienza en un momento en el cual Chicha cumplía 53 años, tenía una vida absolutamente normal, disfrutaba de su familia, de su carrera docente, era maestra de pintura, y tenía una nieta de 3 meses que acababa de nacer. Estaba festejando su cumpleaños con su familia, sin saber que tres días después iba a ocurrir una masacre muy fuerte generada por la dictadura militar, en la casa de sus hijos donde matan a su nuera y secuestran a su nieta Clara Anahí Mariani"
María Isabel Chorobik, es una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, quien entre 1979 y 1989 fue su presidenta. También fundó la organización de derechos humanos llamada Asociación Anahí, en honor a su nieta que continua buscando hasta el día de hoy, Clara Anahí Mariani, hija de Diana Esmeralda Teruggi y su hijo Daniel Enrique Mariani.
En el 2007, a través de correos electrónicos Chicha difundía una carta dirigida a su nieta:

“Querida nieta:
Soy tu abuela Chicha Cherobik de Mariani, te busco desde el momento en que Etchecolatz, Camps y su tropa mataron a tu madre y te secuestraron de tu hogar en la calle 30 nº 1134 de La Plata, República Argentina. Era el 24 de noviembre de 1976 y tenías 3 meses de edad. Desde ese momento con tu padre te buscamos hasta que a él también lo asesinaron.
A pesar de que trataron de convencerme de que habías muerto en la balacera, yo sabía que estabas viva. Hoy está comprobado que sobreviviste y estás en poder de alguien. Ya tienes 31 años y tu número de documento probablemente sea cercano al 25.476.305 con el que te anotamos. Yo quisiera pedirte que busques fotos de cuando eras bebé y las compares con las que acompañan este texto.
Quiero contarte que tu abuelo paterno se dedicó a la música y yo a las artes plásticas; que tus abuelos maternos se dedicaron a las ciencias, que tu mamá amaba la literatura y tu papá era licenciado en economía. Ambos tenían un gran sentido de la solidaridad y compromiso con la sociedad. Algo de todo esto tendrás en tus inclinaciones de vida porque, a pesar de que hayas sido criada en un hogar distinto, uno guarda internamente los genes de sus antepasados. Seguramente hay muchas preguntas sin respuesta que aletean en tu interior.
A mis más de 80 años mi aspiración es abrazarte y reconocerme en tu mirada, me gustaría que vinieras hacia mí para que esta larga búsqueda se concretara en el mayor anhelo que me mantiene en pie, el que nos encontremos.
Clara Anahí, mientras te espero seguiré buscándote.
Te abraza, tu abuela Chicha Mariani”

¡La búsqueda de Clara Anahí, es de todxs! Chicha pide a toda la sociedad colaboración para encontrar a su nieta.
"Yo soy María Isabel Chorobick de Mariani, y en estos años soy más conocida como la abuela de Clara Anahí Mariani, a quien busco desde hace 40 años. Cuando lo pienso siento que me explota el corazón y la cabeza. Es imposible, es irreal, no puedo creer que esto ocurra, y así es, pasa. Yo nunca me hubiera imaginado que tenía que pasar 40 años de mi vida, buscándola sin parar, aun dormida que sueño que la busco, sueño que llega, sueño que se parece a Diana, que se parece a mi hijo, que se parece a mí. La tengo presente en todo momento. Perdí la vista, veo muy poquito, pero hay que ver el esfuerzo que hago cuando ando por la calle para ver si encuentro un rasgo de ellos, y seguirlo. Ha sido una búsqueda enloquecida. Yo misma no puedo creer que han pasado 40 años y que quien sabe cómo la han criado los que la tienen, o los que la robaron, y que piensa ella, si sabrá quién es o todo en ella será falso, por lo tanto el golpe que recibiría sería tremendo de que esa no es su identidad. Y es ahí, donde yo apelo a la gente que sabe, y no habla, porque cree que yo sé, o que cree que no vale la pena que me lo diga porque fue hace muchos años. Ruego, y pido a toda la población que sabe algo, por más pequeño que sea, que me avise, que me haga llegar cualquier noticia. Yo cumplo ahora, mañana, 93 años y no me queda mucho tiempo, por lo tanto, suplico que me avisen.
Siempre está en mí, esperando la ayuda de la gente para que me avise si sabe, lo más mínimo que sea, sobre Clara Anahí o quien se la llevó, bueno, yo sé quién se la llevó, pero no sé dónde la llevó, dónde, a quién se la entregó, donde está, cómo se llama, dónde vive, como es. Si la busco por un parecido o no, tendrá nuestra voz, alguno de nuestros rasgos, quizás la vocación, quizás le guste la música, la pintura, las ciencias. En fin, pido ayuda para encontrarla. Necesito enormemente agradecer a cada uno de ustedes, la ayuda que me han prestado asistiendo a las reuniones en la casa, a los actos por Clara Anahí. Me han fortalecido a mí y he podido continuar la búsqueda durante estos 40 años. No sé por qué, pienso que alguien tomará la posta, y cuando yo no esté, tomará mi lugar, y seguirá hablando por ella, para ella y con ella, hasta que aparezca” (fuente: video publicado en su cuenta de facebook “Maria Isabel Chorobik”, el 29 de noviembre de 2016 )

.

Gabriela Mistral:
la humanidad en la poesía


Por Merlina Castro

Gabriela Mistral (Vicuña 1889 - Nueva York 1957), seudónimo de Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, fue una poeta, maestra, periodista, y diplomática, que defendió los ideales de libertad e igualdad y el acceso al derecho a la educación de las mujeres.

Nació el 7 de abril de 1889, en la ciudad de Vicuña, cuarta región, Chile y fue hija de Juan Jerónimo Godoy y Petronila Alcayaga. Tuvo una vida difícil, ya que de niña fue abandonada por su padre, y en su juventud atravesó el suicidio de su pareja.
Su hermana Emelina Molina Alcayaga fue una persona importante en su vida y quien la inició en la literatura.
Colaboró en el periódico "Coquimbo", de La Serena, y también escribió para los periódicos "La Voz de Elqui" y "La Reforma”
En 1914, se hizo conocida como poeta al ser premiada por sus Sonetos de la muerte, inspirados en el suicidio de compañero Romelio Uret
Fue en este concurso donde se presentó con el seudónimo Gabriela Mistral, en homenaje a dos poetas a los que admiraba, Gabrielle D'Annunzio y Frédéric Mistral.
En 1945 fue la primera escritora latinoamericana que consiguió el Premio Nobel de Literatura.
En 1951, le otorgaron el Premio Nacional de Literatura de su país.

.

Bartolina Sisa: luchadora contra la colonización y el racismo

Por Merlina Castro

Bartolina Sisa fue una mujer indígena que lucho contra la opresión y dominación de los conquistadores españoles a fines del siglo XVIII, tras evidenciar en sus viajes por distintos pueblos y comunidades la explotación y violencia a la que eran sometidos sus hermanos indígenas.

Durante su vida se dedicó al trabajo con telares nativos y al comercio de la coca junto a sus padres, José Sisa y Josefa Vargas, originarixs del Alto Perú.
Luchó contra el sistema colonialista, organizando la resistencia indígena de los pueblos andinos junto a su compañero del pueblo aymara Tupac Katari y Túpac Amaro II y su compañera Micaela Bastidas. También organizó grupos de mujeres que fueron parte de la resistencia a los españoles en los distintos pueblos del alto Perú.
El 5 de septiembre de 1782, Bartolina Sisa fue torturada, ahorcada y descuartizada por los españoles en el Alto Perú, además, en los lugares en donde ella luchó exhibieron su cabeza y extremidades para imponer el miedo en todo aquel que quisiera oponerse a la colinización.
En homenaje a esta mujer a esta mujer, que dio su vida a intentar liberar a su pueblo, y a todas las mujeres originarias, es que el 5 de septiembre se conmemora el Día de la Mujer Indígena desde el año 1983.

.

Leonora Carrington: una mujer surreal

Por Merlina Castro

Leonora Carrington (Inglaterra, 6 de abril, 1917- México, 25 de mayo, 2011), pintora, escultora, grabadora, escritora, dramaturga y escenógrafa, fue una de las artistas referentes del movimiento surrealista. “Una mujer indomable, un espíritu rebelde... una leyenda.


Una de esas novelas que uno, simplemente, no puede perderse. Estaba destinada a crecer como la rica heredera de un magnate de la industria textil, pero desde pequeña supo que era diferente, que su capacidad de ver lo que otros no veían, la convertía en especial. Desafió las convenciones sociales, a sus padres y maestros, y rompió cualquier atadura religiosa o ideológica para conquistar su derecho a ser una mujer libre, personal y artísticamente […]” así es como la describe la escritora Elena Poniatowska, en “Leonora”, su novela biográfica de la artista. Pero la artista, allá por 1992 en una entrevista en que el periodista Fernando Orgambides le preguntaba quién era Leonora Carrington, ella se definía a sí misma de esta manera: “Una persona como cualquier otra que ha descubierto en la vida simplemente lo que ha podido. O quizá también alguien que ha sobrevivido hasta ahora con mucho cabrón trabajo, como se dice en México. Por eso tampoco me gusta qué me llamen musa".
Sin dudas, la vida de Leonora fue muy intensa. De niña comenzó a dibujar inspirada en los cuentos sobre la naturaleza, las hadas y otros seres fantásticos, contados por su niñera, y de adolescente, tras haber sido expulsada de varias escuelas, decidió ingresar a la academia de arte Amédée Ozefant. Posteriormente tuvo una historia de amor con el artista Max Ernst que en el marco de la Segunda Guerra Mundial fue encarcelado, lo que sumado a la persecución nazi del momento, afectó a la salud mental de la artista quien huyó a España y durante un tiempo estuvo internada en un hospital psiquiátrico, hasta que se escapó de allí, y junto al escritor mexicano Renato Leduc, se fueron a México. Años más tarde conoció al fotógrafo, Emericko Weisz con quien se casó y tuvo dos hijos.
Según la Artstudio Magazine, la obra de Leonora Carrington estuvo atravesada por diversos temas como el mito céltico, el simbolismo alquímico, el gnosticismo, la cábala, la psicología junguiana y el budismo tibetano. Además su obra estuvo fuertemente influenciada por las tradiciones espirituales y culturales de México. Esta gran artista también formó parte del movimiento subterráneo de intelectuales antifascistas y fue una defensora de los derechos de las mujeres por lo que participó en la formación del movimiento feminista en México. Algunas frases dichas por ella, dan cuenta de este posicionamiento:
"Ese endiosamiento en la mujer es puro cuento, las llaman musas, pero terminan por limpiar el escusado y hacer las camas"
"Sólo porque las mujeres han estado oprimidas, y creo que muchas mujeres no desarrollan todo el potencial que tienen porque las consideran seres inferiores. Pero eso no significa que piense que las mujeres son mejores que los hombres, ni tampoco que los hombres son mejores que las mujeres. Lo que está claro es que la principal preocupación de los oprimidos es dejar de estarlo”

.

Hipatia, una precursora de la ciencia

Por Merlina Castro

Hipatia nacida alrededor del año año 370 d.C, vivió en la ciudad de de Alejandría, y es reconocida por muchxs como la primera científica de la historia y como una mujer que desafío los mandatos de su época.


Perteneció a la Escuela filosófica de Alejandría y se destacó por sus estudios en astronomía, astrología y matemáticas, y realizó importantes aportes en el álgebra. Escribió un comentario sobre la Aritmética de Diofanto (considerado como el padre del álgebra) en el que incluía soluciones alternativas y nuevos problemas. También fue la primera en evidenciar el movimiento elíptico de la Tierra alrededor del Sol y quien diseñó un aparato llamado densímetro.
Además, se interesaba en la música, la mecánica, la tecnología práctica y tenía un gran talento como maestra.
Su padre, el filósofo y matemático Teón de Alejandría, y otros profesores, fueron de gran influencia para su formación, así como el pensamiento neoplatónico.
Sus ideas rompieron con el pensamiento clásico del momento, lo que la ubicó en un lugar neutral respecto a la religión. Esta cuestión, entre otras, tuvo que ver, con que Hipatia fuera asesinada cruelmente, en el marco de un contexto político y social de persecución a todxs lxs consideradxs paganos.

.

Por Merlina Castro

Azucena Villaflor fue una valiente mujer, que sin haberlo imaginado, se convertiría en una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, la agrupación defensora de los derechos humanos reconocida mundial-mente, ya que fue quien impulsó, allá por 1977, a otras madres y familiares a reunirse en esa plaza, dado el silencio y humillación que sufrían de parte de los funcionarios de la dictadura, ante sus desesperados reclamos por las desapariciones de sus hijxs y seres queridxs.
En 1977, en el marco de Terrorismo de Estado de la última dictadura cívico-militar (1976-1983) ocurrida en nuestro país, Azucena fue secuestrada, tortu-rada y asesinada en los “vuelos de la muerte”, en los cuales lxs secuestradxs eran arrojadxs vivxs al mar o al río, desde un avión.


Azucena nació el 7 de abril de 1924 en Avellaneda, Buenos Aires, Argentina, en una familia de trabajadores, en la que Emma Nitz y Florentino Villaflor fueron sus padres.
Ella también fue una mujer trabajadora, porque desde los quince años había trabajado como telefonista en la empresa Siam, donde conoció a quien sería su esposo y padre de sus hijos Pedro De Vincenti. Con él se casó en 1949, y tuvo cuatros hijos: Pedro, Néstor, Adrián y Cecilia.
El 30 de noviembre de1976, Nestor, uno de sus hijos, quien en la Facultad de Arquitectura se había integrado a la Juventud Peronista, fue secuestrado por la dictadura, en Villa Domínico junto a su novia Raquel Mangin. Este trágico hecho, marcó la vida y el destino de Azucena, quien hasta ese momento, a sus 53 años, llevaba una vida de ama de casa. A partir de entonces, emprendió sin parar, un duro camino de lucha no solo para dar con el paradero de su hijo, sino también con el de muchas de las otras 30000 personas desaparecidas. Así fue, que en estas interminables y angustiantes búsquedas, el Vicariato de la Marina y el Ministerio del Interior, se trans-formaron en algunos de los lugares habituales en donde madres y familiares comenzaron a cruzarse manifestando situa-ciones similares, y exigiendo explicaciones sobre lo que estaba sucediendo con los integrantes de sus familias pero en donde solo recibían como respuesta burlas y malos tratos de las autoridades. Justamente fue en la sala de espera “eterna” del Vicariato de la Marina, donde Azucena, al encontrarse con otras personas que estaban desesperadas, angustiadas e indignadas al que igual que ella, propuso el comenzar a reunirse en la Plaza de Mayo para hacer públicos sus reclamos. De esta manera, se empezaron a realizar los primeros contactos entre familiares y madres, quienes estuvieron de acuerdo en llevar adelante esta iniciativa de Azucena. Algunas madres le preguntaban qué iban a hacer en la plaza. “Nada -decía Azucena-, nada especial, aunque sea sentarse, conversar y ser cada día más”, recordaba hace tiempo atrás, María Adela Antokoletz, otras de las fundadoras de la agrupación, ya fallecida. “Todas por todas y todos son nuestros hijos", se la escuchó proclamar a Azucena. El sábado 30 de abril de 1977, ella junto a otras trece madres, se reunieron aproxi-madamente a las cuatro de la tarde en la Plaza de Mayo, y empezaron a circular alrededor de la misma ante la orden de la policía de no poder estar agrupadas allí, dándole vida a la primera ronda de las madres, que se replicó todos los jueves, hasta el día de hoy.
“Si Azucena tenía en claro algo-decía otra de las madres, la pequeña gran luchadora, Nora Cortiñas- era que una organización de este tipo se podía construir si se daba participación, si se hacía entre todas. En primer lugar, la idea de organizarnos y reunirnos en la Plaza fue de Azucena, pero aparte, ella era una líder natural, que no hacía esfuerzos por imponerse a los demás ni pretender liderazgos, era como una gallina que nos cobijó a todas como si fuéramos sus pollitos, hasta cobijó a quien iba a ser su secuestrador.”
Este grupo de madres, que a medida que pasaba el tiempo, se ampliaba más, comenzó a reunirse con otros familiares y militantes por los derechos humanos en bares, iglesias y parroquias con quienes se propusieron publicar una solicitada en el diario La Nación, con la lista de nombres, apellidos y documentos de las personas que buscaban, la cual saldría publicada el 10 de diciembre de 1977. Ese mismo día Azucena sería secuestrada y trasladada a la Escuela de Mecánica de la Armada, ESMA, y posteriormente llevada a los “vuelos de la muerte”, por un grupo armado clandestino de la Armada en la esquina de su casa de Sarandí, Villa Dominico, en Avellaneda, cuando salía de compras y a buscar el diario. Un tiempo antes, fue en la misa que realizaban en la iglesia de San Nicolás de Bari, donde, por primera vez, el ex teniente naval Alfredo Astiz, de manera infiltrada y bajo el nombre de Gustavo Niño fingiendo tener un hermano mellizo desaparecido, se acercó a las madres, parti-cularmente a Azucena y comenzó a participar de sus actividades, ganándose su protección y cariño, con el objetivo de marcarlas y posteriormente organizar su secuestro y desaparición.
Los restos de Azucena aparecieron en una playa de Santa Teresita y fueron enterrados como NN, hasta que en 2004 el Equipo de Antropología Forense la identificó.
Sus cenizas yacen en la Plaza de Mayo, donde se ubicó una placa en su memoria, con las siguientes palabras: "Azucena Villaflor de De Vincenti. 1924-1977. Creadora de Madres de Plaza de Mayo. Detenida-Desaparecida buscando a su hijo Néstor y a los 30.000 secuestrados. Fue mantenida en cautiverio en la Esma y días después arrojada viva al mar. Sus restos fueron identificados en agosto de 2005. Juicio y Castigo a los culpables".