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Lesiones deportivas en niños y adolecentes

Una problemática actual

Por German H. Vismara

Es importante a inicio de año realizar un apto medico deportivo con los niños y adolescentes, debe ser realizado por especialistas y no solo por el pediatra.
La finalidad de estos aptos médicos no es colocar un obstáculo para que el niño participe de una actividad, sino por el contrario asegurar la salud del niño.
Este grupo etario debe recibir una educación sobre aspectos nutricionales y realizar un seguimiento para evitar futuros problemas de alimentación que deriven luego en inconvenientes físicos.
La nutrición es fundamental para evitar el sobrepeso, esto en niños y adolescentes genera un estrés mayor sobre articulaciones incre-mentando las posibilidades de lesiones a futuro.
En niños debido a la elasticidad de los músculos, ligamentos y tendones es difícil encontrar lesiones como fracturas y desgarros musculares. Se observan lesiones cartilaginosas, que se dan en el cartílago de crecimiento, principalmente en los extremos de los huesos largos del cuerpo.
La mayoría de las lesiones en niños se dan en las partes blandas, las áreas donde crecen los huesos son propensos a lesiones durante la etapa de crecimiento.
En adolecentes mediante el proceso de maduración aumenta el largo de los huesos y su espesor, aumenta la fuerza muscular. Esto determina que los huesos se vuelven más rígidos y los cartílagos de crecimiento comienzan a cerrarse de a poco. Estos cartílagos sufren por el crecimiento de tracciones musculares y compresiones. Lo que los vuelve más vulnerables en esta etapa.
Las lesiones en estas edades se dan por micro traumatismos de manera repetitiva, fuerzas de tracción, fricción o de cargas mal aplicadas generan inflamación en diferentes articulaciones.
Estas lesiones llamadas de sobreuso o sobrecarga generan tendinitis (inflamación del tendón) en codo, rodilla y tobillo, es común en adolecentes la tendinitis en el tendón rotuliano de la rodilla. Las lesiones comunes son torceduras y esguinces, esto genera tensión sobre las articulaciones, músculos y tejidos.
Un común denominador en este tipo de lesiones es la intensidad, se lleva adelante un trabajo muy intenso en periodos muy cortos y genera lesiones.
En adolecentes es frecuente el inicio a edades tempranas del entrena-miento con pesas para mejorar la fuerza, con diversas motivaciones como ser mejorar su aspecto físico o mejorar su rendimiento deportivo como las más comunes.
El entrenamiento de la fuerza a estas edades es beneficioso siempre que se desarrolle de manera adecuada, controlada y segura.
Esto debe llevarse a cabo con personal idóneo en el tema y de manera personalizada para evitar levantamientos máximos, escasa recuperación, errores técnicos en la ejecución. Debe llevar un periodo de adaptación apropiada a la edad, trabajar con el propio peso corporal es lo más conveniente a estas edades.
Algunas recomendaciones para disminuir el riego de lesiones pueden ser:
Incorporar de manera natural los ejercicios de estiramiento para mejorar los niveles de flexibilidad.
El descanso es fundamental, tanto durante los entrenamientos para lograr una recuperación como en la semana previa a la competencia.
Suspender la actividad deportiva si existe dolor, es frecuente que el entrenador le pida que continúe dado que el dolor es ocasional.
Fortalecer la musculatura corporal de manera adecuada, esto se debe dar en los entrenamientos semanales.
La hidratación es muy importante. Incrementar la actividad física de manera progresiva, no arrancar de manera abrupta y descontrolada la actividad física. La utilización de ropa y calzado adecuado es importante.

*IMAGEN: No está fracturado, es el lugar donde crece el hueso de un niño. Donde se insertan músculos y tendones.

Germán Vismara
Profesor Nacional de Educación Física
Licenciado en Educación Física
Técnico Universitario en Deportología
Educador –
Trainer World Rugby

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